ENFRENTANDO EL ACOSO ESCOLAR
Urquía (Kia) Larralde
En anteriores oportunidades hablamos de como prevenir el acoso escolar y con que visión debe abordarse la ayuda a los niños que han incurrido en dicho acto, sea en el rol de acosados, como en el de acosadores.
Hoy hablaremos de los procedimientos para enfrentar los casos de bullying. En primer lugar hay que evaluar la gravedad y reincidencia de los actos y decidir el método a utilizar para abordar el asunto. Mencionaremos dos de ellos que se han mostrado muy efectivos:
- El método finlandés, mediante el cual se instruye a los testigos a que, simplemente, dejen de prestar atención a una situación de acoso. Sin público, acosar deja de ser divertido. A través de este sencillo método se logró eliminar el acoso en cerca del 80% de las escuelas finlandesas, así como en otros países, y se redujo en el otro 20%,
- El método del interés común fue ideado por el psicólogo Anatole Pikas quien, en lugar de inculpar a los acosadores, los invita a buscar soluciones para resolver el problema. El procedimiento incluye varias etapas en las que el educador va convocando a cada uno de los intimidadores, y luego a la víctima. Posteriormente reúne a todos los intimidadores y, por último a estos junto con el acosado. Todos se comprometen por escrito a convivir pacíficamente, de lo contrario, habrá sanciones. De este modo se evita la satanización del acosador y no se ve a la víctima como una persona débil, sino como alguien con los recursos necesarios para participar en la negociación de una solución durable. Tampoco se trata de ser permisivo. Cada intimidador tiene un seguimiento hasta que el acoso cesa. El acoso y la intimidación son problemas de grupo que deben resolverse en grupo.

Para ayudar a los implicados en el bullying, se hace un contrato entre los padres y la escuela en el que se encuentran inscritos los objetivos prioritarios, y las técnicas a utilizar, para ayudar a un alumno en particular, los cuales pueden ser:
- La víctima pasiva. Se busca que cambie su imagen de víctima y se la asesora en el desarrollo de habilidades sociales y en la afirmación de sí misma, así como en su integración al grupo. No se la debe inducir a que enfrente a sus acosadores, pues cada fracaso la hundirá más en su desconsuelo, impotencia, y vergüenza, cuando no deseos de venganza.
- La víctima provocante. Esta no se da cuenta de que sus conductas (berrinches, pedantería, payasadas y otras) puedan irritar o fastidiar a otros niños. Se la asesora en el desarrollo de habilidades sociales y en la afirmación de sí misma, así como en su integración al grupo. Lo que más necesita es una guía que la ayude a adquirir un juicio social más adecuado, además de tener logros y desarrollar empatía.
- El intimidador impulsivo suele tener problemas para controlar su impulsividad y poca resistencia a la frustración, pero puede reconocer sus faltas. La ayuda al intimidador es compleja e incluye principalmente: el desarrollo de la empatía, la modificación de ciertas ideas preconcebidas, adiestrarlo en el auto gobierno de sus estados emocionales y psico sancionarlo cuando sea pertinente.
- El depredador premedita sus maldades y las lleva a cabo fríamente controlando y dominando a los demás. A este hay que hacerle saber que la escuela está decidida a luchar eficazmente contra la intimidación y aplicar rigurosamente los reglamentos.
Los padres deben estar informados de que el acoso se produce en todas las escuelas, por consiguiente, han de estar atentos a cualquier signo que denote que algo está pasando. Habrán de colaborar con la institución y están en el derecho de exigir que esta tome medidas para que cese la intimidación, y de que su hijo sea ayudado independientemente de que sea víctima o acosador.
- Psicólogo UCV
- Profesora (j) UCV
- Especialización y Maestría USB
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- Mail: urquia.larralde@gmail.com
