BULLYING: SANCIONAR Y AYUDAR
Urquía (Kia) Larralde“
Un castigo es un estímulo que al seguir a una conducta disminuye la probabilidad futura de aparición de esa conducta”. Definición impecable en su simpleza, generalidad y posibilidad de ser sometida a un análisis experimental.
Pero los padres alterados porque sus hijos han sido, sea víctimas de acoso escolar, sea ejecutores de dicho acto, no están pendientes de tal elegancia científica. Acerquémonos a ellos. Lo más probable es que posean una MORAL TRIBAL, es decir, una que vele por el bienestar y seguridad de su tribu, o su familia, y no muestren mayor preocupación por la suerte del resto de la humanidad.
EN EL CASO DE LOS PADRES DE LA VÍCTIMA esa visión, llevada al tema del castigo, sería algo así como: el merecido dolor que hay que causar, con la mayor severidad, incluso crueldad, posible, al niño o niños que agredieron a mi chico. Esto tiene que ser de este modo, señalan, pues es la única manera de que los castigados aprendan a inhibirse. De ser así, esto transmitiría la idea de que las cosas se arreglan con violencia, lo que sólo agrava el problema.
CASTIGO TRIBAL podemos llamarlo. Es una postura que no se detiene a pensar, y menos aún a observar, si funciona, o no. Se satisface con la venganza y la ira.
En lo que se refiere a la ayuda, esta es vista como el apoyo incondicional que ha de prestarse a quien está en algún grado desvalido. Nuevamente se trata de proteger a toda costa a mi tribu o familia. Podemos denominarla: AYUDA TRIBAL con lo que se corre el riesgo de sobreproteger a la víctima, lo que aumentaría su sentido de impotencia.
En cuanto a LOS PADRES DE LOS AGRESORES, su postura frente a tal CASTIGO TRIBAL es negar su Importancia y su necesidad. Se oponen, con vehemencia, a tal castigo desestimando la trascendencia de la conducta de sus chicos. “Son cosas de muchachos”, dicen, lo que transmite la noción de que la agresión es algo admisible.
Respecto de la AYUDA TRIBAL señalan que los niños víctimas deben aprender a defenderse por sí mismos, como era antes, cuando los adultos no se metían en esos asuntos. De guiarnos por esta concepción estaríamos colocando a la víctima a defenderse, bajo condiciones de las que saldrá cada vez más humillada y desesperanzada.
Como puede colegirse, es imposible que con visiones tan particulares, sesgadas e inmodificables, los padres puedan ponerse de acuerdo y hemos visto las consecuencias indeseables que esto tiene para todos.

Si queremos enfrentar eficientemente el problema del bullying, requerimos dejar definitivamente la visión tribal y asumir una postura psicoeducativa. Por consiguiente proponemos los siguientes conceptos:
- PSICOSANCIÓN: consiste en un estímulo oportuno, proporcionado, consistente, no cruento, sin ánimo de revancha, que se administra a quien ha ejercido un acoso sobre otros niños, con la intención explícita de eliminar dicha conducta acosadora. La psicosanción BUSCA ACTUAR sobre los dos tipos de alumnos comprometidos en el bullying: a) directamente SOBRE LOS AGRESORES para que dejen su conducta agresiva y se integren óptimamente a su medio social y b) indirectamente SOBRE LAS VÍCTIMAS, para que no estén amenazadas.
- LA PSICOAYUDA busca socorrer a todos los chicos implicados en el tema del acoso escolar: tanto a la víctima como al intimidador. En cuanto A LA VÍCTIMA, va más allá de la compasión sensiblera, y busca aplicar las medidas que la ayudarán a salir de su sentimiento de impotencia y soledad, a integrarse socialmente y a reconocerse como alguien que sabe defender sus derechos. Esto se va logrando progresivamente, en la medida en que se va entrenando y fortaleciendo.
- LA PSICOAYUDA AL ACOSADOR puede incluir ejercicios de empatía para que aprenda a ponerse en el lugar del otro y perciba cuanto sufre. También a revisar sus pensamientos restrictivos de “ojo por ojo”, aprender a decir NO y auto controlar su impulsividad, entre otros.Es mucho más lo que podemos decir del modo de ayudar a los distintos chicos implicados en el bullying. Iremos informando semana a semana sobre esto, pero era indispensable aclarar que con una visión tribal es imposible enfrentar ese problema, muy por el contrario, esa es su fuente. Una cuidadosa visión psicoeducativa es la herramienta fundamental para inducir armonía, convivencia y paz creadora en las instituciones que estarían obligadas a hacerlo.
- Psicólogo UCVProfesora (j) UCV
- Especialización y Maestría USB
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