AL PSICÓLOGO VAN LOS LOCOS

Urquía (Kia) Larralde *

Ya nadie dice que al psicólogo van los locos. Se supone que hemos entendido que esta ciencia puede prestarnos una importante ayuda en múltiples ocasiones y que podemos solicitar dicha ayuda sin sentirnos estigmatizados pero, ¿es realmente así?

Quizás muchos adultos consultan al psicólogo o al psiquiatra de manera rutinaria y hasta sintiéndose orgullosos de ello, como una muestra de espíritu avanzado, moderno, desprejuiciado… pero, ¿con los hijos? ¿No se sigue pensando, acaso, en el psicólogo, cuando hay algo funcionando lo suficientemente mal como para necesitar reparación?

¿Nos hemos aproximado a los aportes de la psicología experimental como un conocimiento que podría enriquecer y hacer más ligera y agradable la vida de todos los días en el hogar y la escuela? Así por ejemplo, los padres y maestros creen aplicar muy bien los premios y castigos, pero ¿saben que, en muchas ocasiones, queriendo disminuir una conducta, en realidad la están reforzando?, ¿saben que cuando administran un estímulo a una mala conducta un día, y otro día administran uno distinto, están haciendo esa conducta cada vez más difícil de revertir?, ¿saben que cuando se castiga a un niño con frecuencia, estos castigos son cada vez menos efectivos, y hay que irlos intensificando entrando en una espiral de violencia?, ¿saben que cuando un niño recibe poca atención, prefieren portarse mal y que los castiguen, porque así al menos están siendo atendidos? Y, sobre todo, ¿creen que alguien puede ser un educador eficaz desconociendo estos principios, los cuales han sido corroborados en múltiples investigaciones?

¿Saben, acaso, los padres y maestros, el daño que se le hace a un chico cuando se le sugiere que hay algo inherente y fatalmente perverso en él? ¿Saben que si esa criatura tiene a sus educadores como las personas más sabias, creerá ciegamente que él es malo y, por consiguiente, entenderá que no tiene otra opción que corroborar esa mala expectativa que existe respecto de él, y portarse definitivamente mal? Esto es lo que se llama el principio de Pigmalión o la profecía auto cumplida.

¿Saben lo valioso que resultaría, para su vida profesional y personal, generar en él confianza en sus propias capacidades?, ¿y la relación de esta confianza con el desarrollo de habilidades, perseverancia y vocación? ¿Conocen la importancia de generar en ellos un estilo de pensamiento a la vez optimista y realista, que les permita, tanto enfrentar la adversidad, como disfrutar las buenas nuevas? Lo que se convertiría en un antídoto eficaz contra la depresión, tan lamentablemente presente en nuestros días, en seres cada vez más jóvenes.

Y no digamos toda la violencia que se podría evitar si se desarrollara en los chicos la empatía, la superación pacífica de conflictos, la colaboración, el trabajo en equipo, la asertividad y el altruismo. Nos quejamos mucho del bullying pero, ¿qué estamos haciendo para evitarlo?

Los conocimientos psicológicos probados experimentalmente en múltiples ocasiones están allí esperando que se los ponga en práctica, pero no nos decidimos a hacerlo hasta que el hijo o alumno no presente una conducta cuya inconveniencia no podamos eludir y entonces, estoy por decir, la complicidad de psicólogos y psiquiatras, buscamos un “diagnóstico psicológico” que ubique el problema como propio, casi exclusivamente, del niño; lo que nos permite eludir la responsabilidad, tanto institucional como personal, de quienes estamos a cargo.

Como decía al comienzo, al menos en lo que respecta a los chicos, no hay tal superación de la frase: “al psicólogo van los locos”. La psicología preventiva, que yo he llamado: “PSICOEDUCACIÓN, es una tarea frente a la cual estamos siendo indolentes, dejando pasar, no sólo mucho sufrimiento, sino sobre todo una buena posibilidad de bienestar psicológico para nosotros y nuestros niños.

A mis amables lectores quiero informarles que al participar en Facebook, y escribir en mi Blog, no tengo otro objetivo que divulgar la idea, que he incluido dentro del término: “PSICOEDUCACIÓN”, la cual consiste básicamente en promover y hacer psicología preventiva haciendo uso de la psicología científica. Por consiguiente, estoy a la orden, dentro de mis conocimientos, para responder a preguntas por escrito, dirigidas preferentemente al correo más abajo, enmarcadas dentro de este objetivo y no otro, pues mi tiempo está restringido.

Psicólogo UCVProfesora (j)

UCVEspecialización y Maestría USB

Facebook: Urquía Larralde (psykia)

Mail: urquia.larralde@gmail.com

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