MI HIJO ES TECNO ADICTO
Con el advenimiento del móvil, la tableta, la computadora y los video juegos, además de la ya vieja televisión, muchos niños se vuelven adictos, es decir: hacen un uso desmedido de alguno de éstos instrumentos, de un modo que obstaculiza su participación en actividades fundamentales para su vida social y familiar, así como para su desarrollo integral.
Algunos padres, con sobrada razón, se preocupan cuando ven que sus hijos le están prestando demasiada atención a esos aparatos.
QUE CONOCER DE LA TECNO ADICCIÓN INFANTIL
En ocasiones somos los mismos padres quienes, dadas nuestras diversas ocupaciones y con el fin de ver entretenidos a nuestros hijos, les permitimos y hasta los inducimos a hacer uso de algún artefacto electrónico, sin darnos cuenta de las consecuencias a mediano plazo.
Sabemos que hoy día sería impensable vivir sin unos instrumentos útiles para comunicarnos, informarnos, entretenernos y hasta para estimular la concentración y el desarrollo de ciertas capacidades, pero, por supuesto, esto debería hacerse sin que genere dependencia.

Lo que significa que los padres tendríamos que estar pendientes de algunos indicadores que denotan adicción en los chicos, tales como:
- En relación con el internet y el celular: excesiva atención al aparato, detención de cualquier actividad para atender el móvil, modificación de los hábitos de sueño, irritabilidad y, en general, conductas que afecten su normal desenvolvimiento personal y escolar.
- Respecto de la TV: exceso de tiempo mirándola (hasta cuaro horas), aislamiento, irritabilidad, sedentarismo, falta de concentración y disminución del rendimiento escolar y de la auto estima.
COMO ABORDAR LA TECNO ADICCIÓN INFANTIL

Lo primero que tenemos que saber es que es necesario que, a pesar de las múltiples actividades que quizás tengamos, es crítico que encontremos un tiempo para compartir con nuestros hijos en diversas actividades, entre las que cabe mencionar los juegos de mesa, los deportes, paseos, actividades domésticas, lecturas, revisión y guía de las tareas escolares sin hacérselas, y similares (Bandura, 1987).
Por otra parte, es neceario restringir el tiempo de atención a cualquiera de los aparatos electrónicos, así como su uso en ciertos contextos, como por ejemplo la hora de la comida y otros momentos para compartir.
Se requiere también controlar el contenido de lo que los chicos puedan estar viendo, así al usar la tableta o la laptop deben estar ubicados de modo que podamos vigilarlos; en relación con la televisión lo indicado es que se vea en familia y que los padres seleccionen los programas más formativos. Cuando haya que acceder a ver lo que los niños quieran, hacerlo ejerciendo un espíritu crítico. Los programas francamente nocivos no deben permitirse (El Nacional, 17/09/15).

Por último, es fundamental impedir las invitaciones peligrosas que pueden llegarles a través de internet y del celular, destinadas al abuso sexual u otros delitos. Hay que aclarar que no debe confiarse demasiado en los filtros de control parental, pués a veces fallan (Knobel, 2013).
Concluyo resaltando la importancia del modelaje o buen ejemplo, en este como en tantos temas. Si nosotros hacemos un uso positivo y moderado de la electrónica, encontrando momentos para compartir con nuestros hijos, lo más probable es que ellos nos imiten (Bandura, 1987).
Más detalles acerca de este tema los encontrarás en el libro de mi autoría: ¿Y QUÉ HAGO AHORA? ¡NADIE ME ENSEÑÓ A SER MAMÁ!, especialmente los temas ¿Qué hago si mi hijo es tecno adicto?, Modelar conductas, pensamientos y sentimientos y Establecer reglas e imponer límites.
También puedes consultar en este mismo Blog Aprender observando y Establecer reglas y límites Así como visitar Facebook y Twitter. Agradezco las observaciones, preguntas, sugerencias o críticas que quieras. Serán bienvenidas y con gusto las responderé.
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA:
Bandura, Albert (1987): Pensamiento y Acción. Fundamentos Sociales, Edit. Martínez Roca, Barcelona, España.
El Nacional, 17/09/15.Knobel, Joseph (2013): El reto de ser padres, Edit. Melvin C.A., Venezuela.

