DEMORA EN VESTIRSE

Mi hijo David, de cuatro años, está yendo al preescolar y le exigen estar allí a las ocho de la mañana; pero no hay manera de que entienda que debe vestirse y desayunarse a tiempo. Al final lo visto yo, pero a veces, debido a que el papá insiste en que está en edad de vestirse solo, termino gritándole para que lo haga. Sé que ninguna de las dos cosas está bien pero, ¿qué puedo hacer? 

QUE SABER DE LA DEMORA INFANTIL EN ALISTARSE

Estás en lo cierto cuando dices que tu niño ya debe vestirse por sí mismo y que no debes educarlo a gritos, sino recompensando  sus buenas conductas pero, comprensiblemente, te sientes tensa cuando no encuentras el modo de inducirlo a arreglarse solo y oportunamente.

Es conveniente que sepas que los niños, a esa edad, no tienen idea del tiempo, no han adquirido nuestros patrones culturales relativos a la organización social, la puntualidad y cuestiones de este tipo. Éstas  hay que írselas inculcando, es cierto,  pero eso requiere, justamente, cierto tiempo.

En este tópico, como en tantos otros, van a jugar un papel preponderante los premios adecuadamente aportados. Hay diversos tipos de premios: están los materiales, como un juguete; los simbólicos, como las estrellitas, las medallas, las buenas calificaciones; los sociales como un abrazo, una sonrisa y los de actividad, como jugar, ver televisión, bailar. Los premios, en general, son una poderosa arma educativa que tienes entre manos, siempre que sepas cómo administrarlos (Sundel y Stone Sundel, 1981).  

 COMO AFRONTAR LA DEMORA INFANTIL EN ALISTARSE

Es fundamental acostarlo temprano para que, cuando deba levantarse, haya dormido las diez horas que necesita un pequeño de esa edad.

Luego hay que acordar con él el premio que quiere recibir por haberse levantado, lavado, desayunado y vestido a tiempo. Si este es costoso debe ganar algunos puntos cada día e irlos acumulando, hasta obtener la cantidad requerida para lograr el premio anhelado. Esto es lo que se llama: Economía de Fichas.  

El modo de ganar y registrar los puntos, a través de que conductas, la cantidad necesaria para obtener el premio y cuando puede hacerse el intercambio, son aspectos que tienen que estar claramente especificados y deben respetarse estrictamente, para obtener los logros deseados.

En síntesis, es necesario prever un premio que le interese y le puedas dar. Este debe estar condicionado al cumplimiento  de lo acordado, lo cual debe estar rigurosamente registrado. 

Conviene hacer exigencias pequeñas al comienzo, para que sea muy probable que el niño las alcance, luego puedes aumentarlas gradualmente. Pero si no cumplió con los requisitos para obtener el refuerzo NO hay que dárselo, hacerlo significará que el plan se caiga, pues este requiere el cumplimiento fiel de lo pautado.

En el libro de mi autoría ¿Y QUÉ HAGO AHORA? ¡NADIE ME ENSEÑÓ A SER MAMÁ!, encontrarás este y otros 26 típicos problemas frecuentes en los niños desde el nacimiento hasta los 12 años. En relación con este tema específico de la demora en vestirse puedes revisar ¿Qué hago si mi hijo tarda mucho en prepararse para ir al colegio?, ¿Qué hago para evitar que mi hija deje sus juguetes por toda la casa?, Aumentar conductas y Desarrollar hábitos a través de la Economía de Fichas.

También puedes consultar en este mismo Blog  Premiar a los niños; así como visitar Facebook Urquia Larralde (psykia), Twitter @psykia20 e Instagram @psykia20. Agradezco las observaciones, preguntas, sugerencias o críticas que quieras hacerme a través de psykia20@gmail.com o por WhatsApp: +58 414 920 1676. Serán bienvenidas y con gusto las responderé.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS: 

Sundel y Stone Sundel (1981): Modificación de Conducta Humana, Edit. Limusa, México.

8 respuestas a «DEMORA EN VESTIRSE»

  1. Muy de acuerdo con lo explicado en este renglón, pero prefiero los premios de besos, abrazos o manifestaciones con palabrs de afecto, recordando siempre proporcionarle el tiempo necesario segun su motricidad y edad cronológica

    1. Hola Maxys:

      Tienes toda la razón en cuanto a que hay que «proporcionarle al niño el tiempo necesario segun su motricidad y edad». Pero también hay que tener muy en cuenta cual es el premio que el chico quiere. Eso determinará la eficacia del plan.
      El tema es complejo y no se puede despachar en un párrafo, pero hay que abordarlo con objetividad y rigor científico, lo que no ocurre siempre.
      Cariños

    2. Buenos días Ninoska:

      Los premios y castigos han estado presentes siempre, no sólo en la crianza de los niños, también en las empresas de los adultos.
      Pero, mientras la psicología experimental afina el mejor uso de éstos, no faltan prejuicios en contra.

    1. Hola Haydee:

      Muchas gracias por tu comentario. Estoy de acuerdo contigo en que las abuelas, y los abuelos también, debemos ayudar a atender a los niños, no a malcriarlos.
      Podrán gratificarnos mucho, pero no son nuestros juguetes.
      Un abrazo.

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