MI HIJO ES UN ACOSADOR
Cuando a unos padres les dicen que su hijo acosa a otros chicos en la escuela, podemos imaginar varias reacciones, una de ellas puede ser la de minimizar el asunto diciendo que los demás niños deberían saber defenderse, otra reacción podría ser la de experimentar culpa, vergüenza y quizás un sentimiento de impotencia.
QUE SABER DEL NIÑO ACOSADOR
El acosador es un niño que suele hacer juicios simplistas y definitivos tales como: “el que no pelea es un cobarde” u “ojo por ojo y diente por diente”. En estrecha relación con esto posee estereotipos desacalificadores hacia ciertos grupos de la población, llegando hasta justificar su muerte (Rincón, María Guadalupe, 2012).

Otra característica de estos chicos es que tienen poca tolerancia a la frustración, la cual manejan a través de la violencia. Esta les alivia momentáneamente su ansiedad, aunque a la larga les genere culpa. Luego buscan aliviar esa culpa descalificando aún más a la víctima y justificando una nueva agresión. Este ciclo termina generando adicción y, por consiguiente, un incremento en espiral de la violencia.
COMO ABORDAR LA CONDUCTA DE ACOSO

Es completamente contraindicado que los padres minimicen el problema o que agredan al niño porque, en el primer caso, le envían el mensaje de que el acoso a otros está permitido y, en el segundo, que es normal que las cosas se resuelvan a golpes. En ambas circunstancias estarían reforzando la violencia del chico.
Lo adecuado es informarse bien de la conducta del hijo, observar que tan grave es y enfrentar el asunto con coraje y sin autoengaños.
Además, los padres tendrían que observar que tan presentes están en su propia visión, los juicios estereotipados del hijo y buscar superarlos. Para ello requieren, lo mismo que el chico, entrar en contacto con las personas anteriormente enjuiciadas y estar dispuestas a percibir lo que tienen en común con ellas (Rincón, María Guadalupe, 2012).

Otras técnicas tales como ayudar al hijo a:
- Desarrollar empatía hacia los potenciales agredidos, lo que le generará culpa,
- Comprenderlo y acompañarlo cuando le toque enfrentar esa culpa,
- Enseñarlo a gobernar sus estados emocionales: yoga, terapias de biofeedback, relajamiento muscular profundo,
- Evitar pasar al acto de violencia: ayudado por letreros, en sitios visibles para él, que le adviertan sobre las consecuencias,
- Administrarle un castigo educativo en sus posibles recaidas, castigo que consistirá básicamente en reparar el daño.
En el libro de mi autoría ¿Y QUÉ HAGO AHORA? ¡NADIE ME ENSEÑÓ A SER MAMÁ! encontrarás este y otros 26 problemas que pueden ocurrir en los niños desde el nacimiento hasta los 12 años. En relación con este tema específico del acoso escolar puedes revisar ¿Qué hago si me dicen que mi hijo acosa a otros niños en la escuela? y ¿Qué hago si mi hijo sufre acoso escolar?
También puedes revisr en este mismo blog Disciplinar con amor, así como visitar Facebook Urquia Larralde (psykia), Twitter @psykia20 e Instagram @psykia20.
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REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA:
Rincón, María Guadalupe (2012): Bullying. AcosoEscolar, Trillas, México.

