¿CÓMO LE QUITO EL CHUPÓN?

Cuando un bebé llora es natural que le prestemos atención, pues es su modo de expresar que tiene una necesidad y nos toca satisfacerla. Pero paulatinamente tiene que ir aprendiendo a tolerar la frustración, una de las cosas que los pequeños tendrán que dejar, aunque les duela, es el chupón, ese adminículo que tantas veces calmó su hambre y su ansiedad.

El bebé, como decíamos, busca la satisfacción de sus necesidades a través del llanto, pero poco a poco tiene que ir aprendiendo, por la vía de los hechos, pues aún no está listo para las explicaciones, lo siguiente:

  1. NO todo lo puede alcanzar y 
  2. Hay otras maneras de solicitar lo que quiere. 

COMO QUITARLE EL CHUPÓN

Si los padres han observado que la respuesta del niño a la frustración es muy intensa, y eso los angustia, pueden  hacerle una evaluación neurológica, para descartar consecuencias indeseables.

Luego hay que decirle una sóla vez en un tono neutral, sin aspereza ni melodrama, que ya está grande y los niños al crecer deben dejar el chupón. Si él lo admite, se le puede pedir su acompañamiento para quemarlo o tirarlo a la basura.

Posteriormente, cuando por costumbre lo solicite, antes de que empiece a llorar, se le puede obsequiar una galleta de su gusto o distraerlo con una conversación o un juego como estrategia para amortiguar su frustración.

Si dicha estrategia no funciona y el niño comienza a llorar pidiendo el chupón, no hay que prestarle más atención. En esto hay que ser muy firme, aunque se tire al piso, patalee, parezca que no respira y se ponga azul no hay que ceder, ni siquiera mirarlo. 

Si neurológicamente está bien no hay peligro. En caso de que la respuesta a la frustración provoque rabietas muy intensas, se le puede hacer una evaluación neurológica, y así  descartar consecuencias indeseables.

 No se trata de regañarlo ni molestarse con él, hay que hacer como si no nos diéramos cuenta de que está protestando(Sundel y Stone Sundel, 1981).

Si cedes una vez no es sólo que retrasas el proceso, sino que él aprenderá que puede manipularte y tú, por el contrario, perderás confianza en tu capacidad para manejar la situación. No creas que no puede hacerlo porque no tiene un lenguaje elaborado, lo sabe por experiencia y eso es suficiente. 

Todos los que en algún momento queden a cargo del niño deben comportarse del mismo modo. Si por ejemplo sabemos que la abuela será incapaz de mantenerse firme, habrá que darle vacaciones mientras dure el proceso de dejar el chupón.

Otro asunto fundamental a tener en cuenta es que una vez pasada la rabieta, hay que retomar la relación con el niño como si nada hubiese ocurrido. No hay que reclamarle, ni  regañarlo, tampoco consentirlo demasiado; se trata, simplemente, de retomar la conducta habitual.

Más detalles sobre este tema los encontrarás en el libro de mi autoría: ¿Y QUÉ HAGO AHORA? ¡NADIE ME ENSEÑO A SER MAMÁ!, especialmente los capítulos: ¿Cómo le quito el chupón? y Extinguir conductas.

También puedes consultar en este mismo blog: Mi hijo tiene rabietas y Extinguir conductas; así como visitar Facebook Urquia Larralde (psykia), Twitter psykia20 e Instagram psykia20  

BIBLIOGRAPHIC REFERENCE:

Sundel, M. y Stone Sundel, S. (1981): Modificación de Conducta Humana, Editorial Limusa, México.

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