TRAVESURAS SEXUALES INFANTILES
En un colegio privado de Caracas dos adolescentes de sexo femenino se besaron en la boca. La institución no les permitió la inscripción para este nuevo período lectivo. Es fácil suponer que el argumento es el del “castigo ejemplar, para que hechos como ese no se repitan”.

Pero una se pregunta: ¿Marcar a esas niñas con un antecedente y una sanción como esa es un acto de pedagogía? Conozco ese colegio y sus políticas, pues allí estudié; por lo que me inclino a suponer que más que cuidar la salud de los adolescentes, la que se está protegiendo es la del negocio. Creo que al poner límites tan drásticos no se pensó en los niños.

Las reacciones en las redes, a favor y en contra de la medida no se hicieron esperar. Estoy muy lejos de participar en lo que percibo como una especie de festín aceptante de cuanta conducta sexual pueda aparecer por allí. Y mucho menos de la “idea “de que la no satisfacción de cualquier capricho vaya a traumatizar a una persona.
Creo, muy por el contrario, que los adolescentes necesitan límites, en este como en cualquier otro tema, y quizás en este de manera especial. A los adultos nos corresponde dar el ejemplo. Cuando no lo hacemos, cuando no imaginamos el efecto, sobre la psique de los niños, de algunas de las libertades sexuales que, o bien nos permitimos, o bien se promueven, a la vista de los niños, a través de los medios; en estos casos tampoco se está priorizando la educación sexual y emocional de los chicos

En el colegio en el que estudiaron mis nietos (Unidad Educativa Universidad Simón Bolívar, Caracas), en una ocasión unos niños pre púberes, de ambos sexos, se dieron besitos en la boca, queriendo saber cómo era eso. La respuesta del colegio me pareció muy acertada: ni subestimaron el hecho como “asuntos de muchachos”, ni descalificaron ni expulsaron a nadie.
El asunto había que pararlo sí, pero con guiatura y aprovechando la circunstancia para dar la orientación sexual adecuada. Ni se maltrató la sexualidad de los chicos y chicas, ni se la dejó al garete. Yo misma colaboré con unas charlas.

Sin estridencia, de manera suave, inteligente y bondadosa se ayudó a los infantes a superar una etapa, al tiempo que el colegio logró poner los límites necesarios. ¡Claro! El asunto no apareció en los medios. La conducta preventiva es así: silenciosa, efectiva y no gana prensa. ¡En esta ocasión se pensó en los niños!
En ¿Y QUÉ HAGO AHORA? ¡NADIE ME ENSEÑÓ A SER MAMÁ! puedes encontrar temas relacionados con este, especialmente ¿Qué hago si temo que mi hija esté sufriendo abusos sexuales? y ¿Qué hago si mi hija me pregunta de dónde vienen los niños? También puedes consultar en este mismo Blog ¿De dónde vienen los niños? y ¿Estará sufriendo abusos sexuales? Así como visitar Facebook, Twitter e Instagram todos en @psykia20.
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