UN COMPAÑERO DE MI HIJO NOS DEJÓ

¿Cuántas veces hemos observado situaciones en las que los adultos estamos claramente perturbados por una muerte, u otro lamentable suceso que haya ocurrido, y nos parece que a los niños no les afecta? 

Quizás nos preguntemos acerca de si conviene hablar del tema con ellos y es problable que elijamos dejarlos “tranquilos”,  en la vana esperanza de que efectivamente no los esté lastimando. ¿Será eso lo correcto?

QUE CONOCER DEL DOLOR INFANTIL ANTE LA MUERTE

Es verdad que los chicos no suelen, quizás no saben,  hablar de lo que puede estar atormentándolos, pero hay algunos signos que son indicadores de su sufrimiento, tales como: una gripe que dura más de lo esperado, desinterés por actividades que les  gustaban, pesadillas, distracción , ansiedad, pérdida del apetito, vuelta atrás en su desarrollo y similares.  En ese caso es necesario que expresen su dolor.

COMO ABORDAR EL DOLOR INFANTIL  ANTE LA MUERTE

Como es difícil que lo hagan de modo directo, podemos buscar medios para que “hablen” de ello, así por ejemplo podemos pedirles que hagan un dibujo relativo al tema que les está doliendo. Así como contarles un cuento o usar muñecos y animalitos que representen una historia parecida a lo ocurrido, en la que el protagonista pierde a un amigo, papá, hermano o primo, según sea el caso, muy querido, lo que lo tiene muy triste, pero sabe cuánto lo quería esa persona.

También es importante que se les muestre cómo el afectado, pese a su dolor, sabe sobreponerse progresivamente al mismo. Lo que no debe hacerse es idealizar y, en definitiva, mentir acerca de la muerte. Esta debe verse de modo realista. Si los niños lloran hay que abrazarlos y permitirles que se desahoguen. 

Sin embargo, pasado ese momento de expresión de la tristeza, hay que hacerles entender que deben continuar con sus actividades rutinarias.  Es fundamental que todos en casa, así como cualquier persona que en algún momento esté a cargo de los chicos implicados, mantengan la misma visión y estrategia. 

Si eso se hace de modo consistente, combinando comprensión y  manifestación de dolor, sin abandono de la disciplina diaria, los niños aprenderán a salir fortalecidos del sufrimiento. “La muerte no se debe silenciar ni disfrazar” dice Knobel (2013).

Más detalles acerca de este tema los encontrarás en ¿Y QUÉ HAGO AHORA? ¡NADIE ME ENSEÑÓ A SER MAMÁ!, especialmente los temas: ¿Qué hago si un compañerito de mi hijo nos dejó? e Inducir emociones. También puedes consultar en este mismo Blog: Educar y Experimentar y mostrar empatía; así como visitar Facebook, Twitter e Instagram @psykia20 

Agradezco las observaciones, preguntas, sugerencias o críticas que quieras hacerme Serán bienvenidas y con gusto las responderé.

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA:

Knobel, Joseph (2013):  El reto de ser padres, Edit. Melvin C.A., Venezuela.

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