DESARROLLAR RESPUESTAS ASERTIVAS
La asertividad consiste en expresar de modo socialmente aceptable las opiniones, sentimientos y necesidades personales, así como la defensa de nuestros derechos y el respeto al de los otros. También el pleno ejercicio de nuestras relaciones sociales, sean de tipo recreativo, confrontativo o directivo, en circunstancias tanto amables como hostiles.
Como puede verse, la asertividad consiste en encontrar un balance adecuado entre el reclamo y expresión personal, respetando al mismo tiempo el de las otras personas. También, en el ejercicio pleno de las actividades sociales, disfrutándolas o dirigiéndolas si es el caso y confrontándolas cuando se requiera; con independencia de que sean amigables, o no.
COMO SE APRENDE A SER ASERTIVO

Cabe suponer que para desarrollarla es necesario que el niño haya sido educado en un ambiente en el cual, sus padres o educadores, hayan respetado, incluso estimulado, su derecho a opinar, hayan atendido sus requerimientos y hayan respondido amablemente a sus sentimientos; pero al mismo tiempo le hayan puesto límites, haciéndole ver que los demás también tienen sus propios derechos.
De lo anterior se deduce fácilmente cómo debemos educar a nuestros hijos, si queremos que sean asertivos. Pero, en caso de que no haya sido así, la asertividad puede reaprenderse.
COMO SE REAPRENDE A SER ASERTIVO
El niño acosado es una muestra clara y dolorosa de ausencia de asertividad, lo que nos permite usarlo como ejemplo de aprendizaje de dicha asertividad. Los niños víctimas de acoso son, por lo general, aquellos que no han recibido un trato digno en su hogar y están acostumbrados a colocarse en el papel del débil. En esos casos, tan negativo es sobreprotegerlo, como lanzarlo sólo a enfrentarse al acoso (Knobel 2013).

Lo que se requiere es desarrollar un programa conjunto, en el que los padres y la escuela se comprometan a elevar la autoestima del chico, enseñándole a respetar sus peculiaridades personales y a relacionarse con los demás. El niño, por su parte, se compromete a no exponerse a situaciones en las que pueda ser acosado (M. G. Rincón, 2012).

Para ayudar a un niño acosado en el desarrollo de sus habilidades sociales (asertividad), un terapeuta debe ejemplificar para él el comportamiento del agresor, así como la forma en que el chico ha de enfrentarlo. Este ensaya las respuestas, en diferentes circunstancias, y el terapeuta lo corrige amablemente señalándole, no sólo lo que debe decir, también con qué expresión corporal y facial, así como con qué tono de voz.
Esto se hace de modo gradual, yendo de la representación de las situaciones menos amenazantes a las más generadoras de temor. También corrigiendo parcialmente los distintos componentes verbales y no verbales de la respuesta, respetando por supuesto, el estilo peculiar de expresión de los adolescentes, pero manteniendo el sentido de una conducta asertiva.

Posteriormente, se lo anima a enfrentar en la vida real, circunstancias parecidas a las ensayadas, yendo siempre de menor a mayor, evitando la posibilidad de un escarmiento.
Más detalles acerca de este tema los encontrarás en: ¿Y QUÉ HAGO AHORA? ¡NADIE ME ENSEÑÓ A SER MAMÁ! especialmente los temas ¿Qué hago si mi hijo sufre acoso escolar? y Desarrollar respuestas asertivas. También puedes consultar en este mismo blog Sufre acoso escolar, así como visitar Facebook Urquia Larralde (psykia), Twitter @psykia20 e Instagram @psykia20
Agradezco las observaciones, preguntas, sugerencias o críticas que quieras hacerme a través de psykia20@gmail.com. Serán bienvenidas y con gusto las responderé.
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA:
Knobel Freud, Joseph (2013): El reto de ser padres, Edit. Melvin, C.A., Venezuela.
Rincón, María Guadalupe (2012): Bullying. Acoso escolar, Edit. Trillas, México.

