NO COLABORA EN TAREAS DEL HOGAR
Muchas veces hemos escuchado señoras quejándose de exceso de trabajo, al juntar el de la calle con el del hogar. En ocasiones atribuyendo ese hecho al machismo, sintiéndose víctimas y percibiendo el asunto como una fatalidad.

Pero, independientemente de lo que pueda, o no, haber de cierto, ¿se habrán preguntado esas damas que quizás ellas misma sean, al menos en parte, responsables de la inequitativa repartición del trabajo doméstico?
QUE SABER ACERCA DE ESTIMULAR LA COLABORACIÓN
Las labores domésticas: barrer, fregar, limpiar y similares suelen ser poco gratificantes, debido principalmente a que son rutinarias y repetitivas. Sólo el deseo del ama de casa de ver su hogar limpio y ordenado a su manera, aporta un cierto aliciente a un esfuerzo sostenido que por lo general es poco reconocido, pués sólo se ve cuando no se ha hecho.

La gratificación de ver la casa a su gusto, hace que esa mamá se aferre a tomar para sí todo el trabajo. Pero como ella es, después de todo, sólo humana, puede suceder que esté indispuesta algún día y, entonces, quiera en justicia ser ayudada por su familia.
En esos casos, con buen o mal ánimo, los hijos se deciden a colaborar. Pero al no estar entrenados, puede resultarles una taréa ciclópea, además de hacerla mal, al menos a los ojos de la exigente mamá, para quién fueron más los males causados que los resueltos. Viendo el desastre, puede que ella se sienta insustituible y pese a su malestar, quejándose y descalificándolos, se ponga a trabajar.

El resultado probable de esto es que los chicos:
- Sientan que su esfuerzo y buenas intenciones de ayudar no fueron apreciados,
- Lleguen a la conclusión de que son torpes para ese tipo de tareas y
- Es mejor que las haga mamá.
COMO SOLICITAR LA COLABORACIÓN
Que las tareas domésticas sean repartidas entre todos, no sólo es lo justo, también ayuda a generar un sentido de pertenencia y hace que todos cuiden lo que han tenido que trabajar. Pero es absurdo esperar un mal día para pedir colaboración.

Desde pequeños hay que ir pidiendoles a los niños algo que ellos puedan hacer y que no les resulte demasiado pesado. Ese esfuerzo, pequeño para mamá e importante para ellos, aún cuando tenga deficiencias y hubiese sido más fácil hacerlo que pedirlo, conviene reconocerlo y alabarlo. (Sundel y Stone Sundel, 1981).
En la medida en que los chicos crezcan hay que exigirles progresivamente más y mejores trabajos, en una atmósfera de armonía y reconocimiento. Así irán desarrollando destrezas y la tarea, junto con el sentimiento de ser parte de un equipo, les resultará cada vez más liviana.

¿Y qué pasa con el marido? ¿Será mejor quejarse de las ideas machistas en las que ha sido educado o usar las mismas sabias tácticas utilizadas con los hijos? ¡Eso sí! ¡Esa mamá tendrá que aprender que los demás no van a hacer el trabajo de modo idéntico al de ella y que hay cosas más importantes que el perfeccionismo doméstico!
Más detalles acerca del modo de estimular a los hijos y al marido a colaborar en las tareas domésticas los encontrarás en ¿Y QUÉ HAGO AHORA? ¡NADIE ME ENSEÑÓ A SER MAMÁ! especialmente en los temas Aumentar conductas y ¿Qué hago si mi hijo no quiere colaborar en tareas tales como lavar los platos? También puedes consultar en este mismo Blog: Incrementar las buenas conductas y Premiar a los niños; así como visitar Facebook Urquia Larralde (psykia), Twitter @psykia20 e Instagram @psykia20
Agradezco las observaciones, preguntas, sugerencias o críticas que quieras hacerme a través de psykia20@gmail.com. Serán bienvenidas e intentaré responderlas.
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA:Sundel, M. y Stone Sundel, S. (1981): Modificación de Conducta Humana, Publisher Limusa, México.
