ALGO MÁS SOBRE ASERTIVIDAD
En anterior ocasión (Desarrollar respuestas asertivas) hablamos de la asertividad, en qué consiste, cómo se aprende en la infancia, de acuerdo con la educación que tuvimos y cómo podemos reaprenderla, si esa educación no nos facilitó el desarrollo de esa habilidad.
En esta oportunidad queremos mencionar otros aspectos, tales como quienes necesitan desarrollarla, cuales son los inconvenientes de no poseerla y los diferentes tipos de respuestas asertivas.
Las personas que necesitan desarrollarla son aquellas inhábiles para ejercitar una sana sociabilidad, tales como:
- Las que tienen dificultades para entablar relaciones interpersonales,
- Las tímidas y poco expresivas,
- Las que siempre se están quejando del comportamiento de los demás o rumiando silenciosamente su inconformidad,
- Las desfachatadas y abusivas, así como las que acostumbran a fanfarronear.

La carencia de respuestas asertivas dificulta la realización, expresión y satisfacción personal, así como la alegría y la defensa de nuestros derechos o el respeto al de los demás. También puede conducir a síntomas somáticos, así como a cambios patológicos en órganos lábiles.
En todo caso, impide el desarrollo de unas relaciones interpersonales sanas, sea por demasiada timidez o, por el contrario, por desfachatez abusiva.
Hay diferentes tipos de asertividad y son las siguientes:
- La asertividad social, la cual consiste en la disposición y habilidad para iniciar, mantener y concluir interacciones sociales de forma fácil, amena, en situaciones que implican amistad, así como trato con extraños o figuras de autoridad.

- La expresión de sentimientos, sean éstos positivos sobre sí mismo o sobre otros que impliquen acuerdo, amor, elogio, amistad, alabanza; pero también sentimientos negativos, tales como enfado, molestia, desacuerdo y similares.
- La expresión de opiniones propias, aun cuando haya el riesgo de que sean desvalorizadas por los demás, lo que implica el ejercicio de la independencia o la disposición a no aceptar las presiones individuales o grupales, que pudieran llevar al conformismo, la complicidad o la admisión, sin más, de otras opiniones y creencias.
- La defensa de los derechos, la cual consiste en la habilidad para establecer públicamente los derechos personales, para decir y mantener un NO, para resistir activamente el apremio de otros, para refutar exigencias poco razonables, así como para solicitar favores y responder.

- La capacidad directiva o disposición a dirigir o influir sobre otros, en circunstancias que requieran tomar iniciativas o asumir responsabilidades, aun en el caso de relaciones problemáticas.
En síntesis, la asertividad implica el inicio y mantenimiento de relaciones agradables y la expresión de sentimientos positivos hacia otros o hacia sí mismo y el respeto a los demás; pero también la defensa de nuestros derechos y de nuestras opiniones, la capacidad de decir y sostener un NO, así como de resistir las presiones inadecuadas y tomar la batuta en situaciones difíciles. Yo diría que es el ejercicio individualizado, en pequeño, en el día a día de la plena democracia.
Más detalles acerca de este tema los encontrarás en: ¿Y QUÉ HAGO AHORA? ¡NADIE ME ENSEÑÓ A SER MAMÁ!, especialmente los temas: Desarrollar respuestas asertivas y ¿Qué hago si mi hijo sufre acoso escolar?
También puedes consultar en este mismo Blog Desarrollar respuestas asertivas y Sufre acoso escolar; así como visitar Facebook Urquia Larralde (psykia) y Twitter @psykia20. Agradezco las observaciones, preguntas, sugerencias o críticas que quieras hacerme a través de psykia20@gmail.com Serán bienvenidas e intentaré responderlas.
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA:
Lorr, M., More R., Mansueto, C.H. (1981): The Structure of Assertiveness: A Confirmatory Study. Beh. Res. and Ther. V. 19.

