VA A TENER UN HERMANITO
No es infrecuente que las parejas tengan un segundo hijo cuando el mayor ronda los tres años. A esa edad todavía el niño es muy dependiente y hasta ese momento ha tenido la experiencia de haber sido el único objeto de atención de sus padres.
El bebé va a requerir muchos cuidados, es normal que los celos aparezcan. Pero, en este tema como en tantos otros, el asunto se constituirá en un problema serio sólo cuando se lo maneje mal.
QUE CONOCER DE LOS CELOS INFANTILES
Los celos pueden manifestarse de muchos modos, el hermano mayor puede tender a infantilizarse, teniendo conductas que habían sido superadas, tales como chuparse el dedo o hacerse pipí de noche.
También puede hacerle ciertas maldades al nene, como quitarle el chupón o darle un manotazo. Por consiguiente, hay que tener cuidado de no dejarlos solos (Knobel, 2013).
COMO ABORDAR LOS CELOS INFANTILES
Para minimizar los posibles celos del mayor hacia su hermanito primero hay que darle la noticia alegremente, decirle que el bebé está en la barriguita de mamá, la cual va a seguir creciendo, él o ella podrá tocarla y sentir el movimiento del nene.
Si se toma una película del feto, sería bueno que la viera y contarle que así era él o ella inicialmente y se convirtió en ese niño grande que es ahora. Lo mismo le ocurrirá a este y será su amiguito y compañerito de juegos (Knobel, 2013).
Luego hay que incorporarlo a los arreglos que haya que hacer para recibir al nuevo miembro de la familia: comprar o buscar la ropa, la cuna, el coche y cualquier otro enser.
Una vez nacido integrarlo a las tareas, pero de un modo que a él o ella le resulte agradable, sin que se sienta forzado. Conviene no olvidar una hermosa tradición, según la cual, al llegar, el recién nacido le hace un regalo a su hermano.
Sin embargo, al ver que el bebé recibe tantas atenciones, dada su inmadurez, quizás el mayor sienta que infantilizándose le ocurrirá lo propio. Pero hay que dejarle bien claro que a cada uno se le quiere por lo que es, al pequeño por ser un nene y a él o ella por ser “grande”.
Por consiguiente, hay que estar muy pendiente de reforzarlo por todas sus conductas de hermano mayor, al tiempo que NO se le preste atención por las infantilizadas (Sundel y Stone Sundel, 1981).
Hay que insistir en que la atención al grande tiene que ser selectiva, reforzando sus buenas características y conductas personales, fortalececiendo su autoestima más que nunca y expresándole que él o ella sigue siendo tan querido como siempre, con el amor que se le tiene
por lo que es: ¡grande!
Si nos sentimos muy abrumados por los requerimientos del bebé y sólo le prestamos atención al mayor cuando se infantiliza, independientemente de que sea para premiarlo o regañarlo; entonces seríamos nosotros quienes estaríamos estimulando unos celos problemáticos.
Más detalles acerca de este tema los encontrarás en: ¿Y QUÉ HAGO AHORA? ¡NADIE ME ENSEÑÓ A SER MAMÁ!, especialmente los temas ¿Qué hago si mi hija va a tener un hermanito? y Premiar selectivamente algunas conductas y extinguir otras. También puedes consultar temas relacionados en este mismo Blog ; así como visitar Facebook Urquia Larralde (psykia), Twitter @psykia20.
Agradezco las observaciones, preguntas, sugerencias o críticas que quieras hacerme a través de psykia20@gmail.com. Serán bienvenidas y con gusto las responderé.
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA:
Knobel, Joseph (2013): El reto de ser padres, Edit. Melvin C.A., Venezuela.Sundel, M. Stone Sundel, S. (1981): Modificación de Conducta Humana, Edit. Limusa, México.
