QUIERO QUE MIS HIJOS SEAN FELICES II

En este capítulo me propongo señalar los tres principios de la práctica de la paternidad surgidos de la Psicología Positiva y tres de las varias técnicas para incrementar las emociones positivas (Seligman,2011). En un próximo escrito (QUIERO QUE MIS HIJOS SEAN FELICES III), hablaré de otras tres técnicas.  

QUE CONOCER DE LOS PRINCIPIOS DE LAS EMOCIONES POSITIVAS 

A través de la aplicación de estos principios los niños obtienen:  

  1. Una cuenta bancaria psico biológica: “Las emociones positivas amplían y desarrollan los recursos intelectuales, sociales y físicos de los que sus hijos dispondrán en la vida adulta” (p. 310). 

Cuando la madre está ausente y el niño siente un apego inseguro, gimoteará y llorará, dándole la espalda a lo desconocido, reduciendo así su aprendizaje. Cuando, por el contrario, su apego es seguro y la mamá está presente, se animará a explorar el mundo, a correr riesgos y a jugar, lo que le permitirá desarrollar sus recursos. 

  1. Una espiral ascendente emocional: “El hecho de aumentar las emociones positivas en sus hijos puede iniciar una espiral ascendente de sentimientos positivos” (p. 311), que funciona de la siguiente manera: Emoción positiva → Afán exploratorio →Desarrollo de habilidades → Emoción positiva.
  1. Un reconocimiento de la legitimidad y autenticidad de sus rasgos positivos. De acuerdo con la Psicología Positiva, los padres deben tomar tan en serio los rasgos positivos como los negativos, las fortalezas como las debilidades,  las emociones positivas como las negativas, Ambos polos son igualmente genuinos e importantes.

COMO INCREMENTAR LAS EMOCIONES POSITIVAS

Seligman propone varias técnicas para incrementar las emociones positivas. En este capítulo hablaremos de las tres primeras:

  1. Dormir con el bebé. Cuando el bebé despierta junto a sus padres se genera en él un apego seguro a través de la atención rápida y continuada, disminuye el temor al abandono y crece la sensación de ser amado y valorado.

Respecto de posibles inconvenientes de este uso, Seligman (2011) señala: “es dfícil imaginar que la evolución permitiera consecuencias negativas después de los milenios que nuestra especie ha pasado durmiendo con sus bebés” (p. 315).

  1. Juegos sincrónicos. Estos tienen el objetivo de que los niños perciban y experimenten la relación entre sus actos y las consecuencias de éstos. Esta percepción de control, sobre los efectos de la conducta propia, tienen efectos altamente positivos, mientras que no tenerla, de manera reiterada, produce pasividad, depresión y desmejora de la salud.

Experimentar algunos fracasos hará posible que los chicos aprendan a sobreponerse a los mismos y a manejar las emociones negativas que estos generan. Lo deseable, sin embargo, es que prevalezca la percepción de control.

El juego interactivo o sincrónico, no sólo resulta muy divertido, además enriquece significativamente dicha percepción de control. Consiste en imitar la conducta de un niño en sus diferentes variantes. Por ejemplo, si golpea la mesa una vez, la familia hace lo mismo, si la golpea dos veces, hace otro tanto y así sucesivamente. 

  1. No y sí. Así mismo es fundamental que los niños crezcan sintiendo que los “sí” prevalecen sobre los “no”. Aunque ellos necesitan los “no”, es decir, necesitan límites; con demasiada frecuencia estos “no”, tienen la única función de permitir a los padres escapar de una situación que les desagrada. Es decir, no están dichos en función de los límites que hay que poner a los pequeños, sino del bienestar de los progenitores.

“Si su hijo oye un “no” iracundo a cada momento, cuando se encuentre en una nueva situación esperará un “no”, con toda la pasividad y falta de dominio asociado  a dicha expresión” (p. 319).

Los límites hay que ponerlos, sin duda, pero teniendo cuidado de aportar o negociar las alternativas positivas en cada situación.  Por ejemplo, si estamos en un parque,  conviene avisar a losniños que nos quedan 15 minutos. Si estamos en una juguetería, señalar como y cuando podrá obtener lo que está solicitando.

Más detalles acerca de este tema los encontrarás en: ¿Y QUÉ HAGO AHORA? ¡NADIE ME ENSEÑÓ A SER MAMÁ!, especialmente los temas: ¿Qué debo hacer si lo único que quiero para mis hijos es que sean felices? e Induciendo emociones.

También puedes consultar en este mismo Blog: Quiero que mis hijos sean felices I, así como visitar Facebook  Urquia Larralde (psykia) ,Instagram  @psykia20 y Twitter @psykia20  . Agradezco las observaciones, preguntas, sugerencias o críticas que quieras hacerme. Serán bienvenidas y con gusto las responderé.

 REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA:

Martin Seligman (2011): La auténtica felicidad, Zeta, Barcelona, España.

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