CARITAS FELICES Y HÁBITOS INFANTILES

¿Quién no conoce las caritas felices con las que las maestras suelen recompensar a los chicos que se portan bien? A ellos les encantan y pueden ser un premio en sí mismas, pero la idea original era otra. 

En anterior oportunidad (Premiar a los niños), decíamos que había  que reforzar la conducta deseable inmediatamente después de su ocurrencia, porque sólo los premios próximos, no los lejanos, son los que pueden ejercer una real influencia sobre el comportamiento. 

Pero puede suceder que lo que el niño desee fervientemente sea un premio costoso como por ejemplo una bicicleta. En ese caso está claro que no se le puede estar regalando una a cada momento.

Cuando se trata de obtener una recompensa grande que se ofrezca, por ejemplo, para el final del año escolar; lo que hay que hacer es utilizar la “Economía de Fichas”, aportando fichas, puntos, estrellitas o caritas felices, cada vez que el chico cumple con lo que se le pidió. De este modo se enlaza la conducta actual con ese premio lejano en el tiempo.

QUE CONOCER DE LA ECONOMÍA DE FICHAS

La Economía de Fichas puede utilizarse para fortalecer un sin número de comportamientos. En el libro: “¿Y QUÉ HAGO AHORA? NADIE ME ENSEÑÓ A SER MAMÁmostramos cómo usarlas para enseñar a un infante, de cuatro años, a alistarse sólo y a tiempo para ir a la escuela, también para que una niña de tres guarde sus juguetes y para que una chica de siete mejore sus hábitos de estudio.

Una vez que conozcas como se aplica esta técnica, puedes usarla en cualquier caso en el que haya que fortalecer una o varias determinada/s conducta/s y el niño desee un premio importante por el que haya que esperar.

COMO MANEJAR LA ECONOMÍA DE FICHAS

Para que la Economía de Fichas sea efectiva hay que: 

  1. Precisar la(s) conducta(s) que se quiere(n) aumentar o fortalecer, 
  2. Acordar el premio o refuerzo que recibirá el niño, 
  3. Determinar el número de fichas, puntos o caritas requeridas para obtener el premio,
  4. Establecer con precisión cómo se obtendrá cada ficha, si se trata de varias conductas las más complejas ganarán más fichas,
  5. Aportar la(s) ficha(s), o estrellita(s) inmediatamente después de que ocurra(n) la(s) conducta(s) que deseamos incrementar.
  6. Registrar visiblemente las ganadas,
  7. Definir el momento en que se cambiarán las fichas por dicho premio. 
  8. Respetar estrictamente lo acordado, de lo contrario no funcionará.

Es conveniente acotar que, en la Economía de Fichas, puede haber varias etapas, comenzando con exigencias pequeñas al comienzo, para que sea bastante probable que el chico pueda cumplirlas y aumentando gradualmente, sin saltos, lo que se le pide, con argumentos halagadores tales como: ¡Estás más grande! (Ulrich, Stachnik y Mabry, 1977). 

Para ver detalles acerca de cómo se utilizó este método en los casos mencionados arriba puedes revisar ¿Y QUÉ HAGO AHORA? ¡NADIE ME ENSEÑÓ A SER MAMÁ! (WHAT DO I DO NOW? NO ONE TAUGHT ME HOW TO BE A MOM!), especialmente los temas: ¿Qué hago si mi hijo tarda mucho en prepararse para ir al colegio? (What should I do if my child takes too long getting ready for school?), ¿Qué hago para evitar que mi hija deje sus juguetes por toda la casa?( What can I do to stop my daughter from leaving her toys all over the house) y Desarrollar hábitos a través de la economía de fichas (Developing habits through token economy). 

También puedes consultar en este mismo Blog: Demora en vestirse (He delays getting dressed); así como visitar Facebook Urquia Larralde (psykia),  Twitter @psykia20  e Instagram @psykia20 

 Agradezco las observaciones, preguntas, sugerencias o críticas que quieras hacerme a través de psykia20@gmail.com. Serán bienvenidas y con gusto las responderé.

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA:

Ulrich, Stachnik y Mabry (1977): Control de la Conducta Humana, Trillas, México.

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