ESTABLECER REGLAS Y LÍMITES
Cuando una conducta que beneficia a quien la ejecuta y daña a otros no recibe un castigo es como si la premiáramos, por lo que se repetirá y multiplicará. Es por esta razón que el castigo educativo es necesario e ineludible, en el hogar, la escuela, las instituciones y el país.
En este blog hemos mencionado infinidad de veces que en un hogar, y en cualquier otra institución, es absolutamente deseable que prevalezcan los refuerzos positivos y una atmósfera de colaboración, reconocimientos mutuos y armonía.

Pero no es menos cierto que tiene que haber reglas que de no cumplirse reciban una sanción pronta, efectiva y que se administre cada vez que ocurra un mal comportamiento (Ulrich, Stachnik y Mabry, 1977).
COMO ENTENDER EL ESTABLECIMIENTO DE REGLAS Y LÍMITES
Al haber reglas claras, que los padres sean los primeros en cumplir, se les señala un rumbo definido a los niños, lo que los ayuda a orientar su conducta. Pero acatar principios o reglas significa que a veces los niños se vean en la necesidad de sacrificar una recompensa, un gusto, un anhelo y no siempre se tiene la voluntad de hacerlo.

En esos casos, de no recibir un castigo inmediato proporcionado a la falta y edad del niño, esa conducta inadecuada, pero gratificante a corto plazo, tenderá a repetirse y multiplicarse (Sundel y Stone Sundel, 1981).
Cuando el mal comportamiento crece y se desarrolla, se hace necesario incrementar la intensidad y frecuencia del castigo, con todos los inconvenientes que eso tiene: relaciones conflictivas y atmósfera viciada dentro de un hogar que se hace cada vez más desagradable de vivir.

Un niño pequeño suele cometer faltas pequeñas por las que debe recibir pequeños y oportunos castigos, que le mostrarán rápida y decididamente el camino que debe seguir. Este proceder, lejos de verlo como algo duro, conviene enfocarlo como una saludable prevención de males mayores, que al crecer son mucho más difíciles de manejar.
Hay que aclarar, sin embargo, que no estamos hablando de castigo físico ni de ofensas verbales, sino de la supresión temporal de un privilegio.
COMO HACER CUMPLIR LAS REGLAS
En el libro de nuestra autoría: ¿Y QUÉ HAGO AHORA? ¡NADIE ME ENSEÑÓ A SER MAMÁ mostramos una serie de casos para los que hubo que establecer límites, primero a los bebés, para que dejen el chupón ¿Cómo le quito el chupón?, superen sus rabietas ¿Qué hago si mi hijo tiene rabietas? y duerman en su cuarto ¿Qué hago si mi hija no quiere ir a dormir sola? Un poco después para que superen la enuresis nocturna ¿Qué hago si mi hijo a los cinco años aún se orina de noche en la cama?

Luego a los mayorcitos, para que jueguen pelota en el parque y no en la sala ¿Qué hago si mi hijo no me hace caso cuando le digo que no juegue con la pelota en la sala?, no acosen a otros niños en la escuela ¿Qué hago si me dicen que mi hijo acosa a otros niños en la escuela? no se hagan tecno adictos ¿Qué hago si mi hijo es tecno adicto?, obedezcan y sean felices ¿Qué hago si quiero que mis hijos sean felices?, sí, porque para ser verdaderamente feliz hay que respetar límites.
Además de revisar el libro y los capítulos recién mencionados, puedes consultar en este mismo Blog: Castigar a los niños, Mi hijo tiene rabietas, Aún se orina en la cama, Mi hijo no me obedece, y Quiero que mis hijos sean felices.
También puedes visitar Facebook Urquia Larralde (psykia), Twitter @psykia20 e Instagram @psykia20. Agradezco las observaciones, preguntas, sugerencias o críticas que quieras hacerme a través de psykia20@gmail.com. Serán bienvenidas y con gusto las responderé.
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA:
Sundel, M. y Stone Sundel, S. (1981): Modificación de Conducta Humana, Edit. Limusa, México.Ulrich, Stachnik y Mabry (1977): Control de la Conducta Humana, Trillas, México.

