DIRIGIR A LOS HIJOS

Que los padres deben privarse de intentar influir sobre sus hijos es una idea que hoy parece estar muy en boga. En una entrevista que le hacía CNN a Zigala, ese estupendo cantante que integró el flamenco con nuestra música caribeña, él se quejaba de que a su hijo adolescente le gustaba el regetón.

 Ante esto, el entrevistador dió por sentado y destacó que el cantante se abstendría de hacerle cualquier señalamiento a su muchacho, respecto de su dudodo  gusto musical. Para mi satisfacción Zigala  respondió: -¡Claro que le doy mi opinión! No le prohibo escucharla, pero tampoco me privo de decirle lo que pienso. 

CUANTO DIRIGIR A LOS HIJOS

El entrevistador de CNN mostró una actitud que parece estar muy generalizada, y es la idea de que los padres deberían abstenerse de intentar ejercer alguna influencia sobre los hijos. No sé quien inventó ese disparate. 

En primer lugar, a menos que no vivan con ellos, ni los vean, es imposible que los padres no ejerzan una muy poderosa influencia sobre sus niños. Son sus valores, su visión del mundo, sus hábitos, sus creencias, su idioma, sus costumbres, sus anhelos, lo que les gusta comer, su modo de divertirse, en fin, su ejemplo; lo que, queriéndolo o no, transmitirán a sus hijos (Bandura, 1987).

Cuándo aparece una desemejanza, como en el caso del hijo de Zigala a quien le gusta el regetón, esa diferencia nos impresiona; pero estoy segura de que si los observamos de cerca serán muchas más las semejanzas que esa distancia circunstancial.

En segundo lugar, si los padres lograsen no influir demasiado sobre los hijos, otro lo hará y ¿quién será ese otro? Aparte de algún bien intencionado familiar o amigo cercano o un maestro excepcional, lo más probable es que sea la industria de la publicidad, que sólo los quiere como compradores y que no tendrá escrúpulos en utilizar las más astutas mañas para llevarlos a dónde les conviene, sin entrar a considerar la suerte futura y presente de esos chicos.

Los niños necesitan la orientación de los padres y éstos utilizarán las convicciones, valores, costumbres y creencias que tengan. Esas son sus herramientas, mejores o peores pero esas son. Si consideramos que deberían ser mejores sólo queda la alternativa de formarse, pero en ningún caso renunciar a dar de sí lo mejor que se posee. 

COMO DIRIGIR A LOS HIJOS

¡Nadie ama a tu hijo más que tú! ¡Tienes la responsabilidad de ser su mejor influencia! Si te percibes con lagunas, no te asustes, nos ha pasado a todos. La visión de la educación ha cambiado mucho. 

Se han corregido ideas demasiado severas que pretendían que los hijos hicieran todo cuánto los padres querían, decidiendo incluso cuándo y con quien se casarían. Pero de allí se pasó al disparate de que los medios sean sus maestros, que es lo que terminará ocurriendo si nos negamos a ejercer nuestra influencia de una manera consciente y sistemática. 

Este es un tema complejo, pero hay algunos aspectos que podemos intentar dejar en claro:

  • Ejercerás una muy importante influencia sobre tus hijos, lo quieras, o no, te lo propongas, o no, estés consciente de eso, o no.
  • Observarás en ellos conductas, actitudes, opiniones, sentimientos que pueden o no gustarte, y que casi con seguridad los aprendieron observándote.
  • Si no te agrada lo que ves en ellos, revísate en dos aspectos fundamentales: a) ¿qué ejemplos les estoy dando?,  b) ¿qué comportamientos estoy premiando, dejando pasar o castigando?
  • ¿Estoy siendo consistente entre los valores que digo tener y mi conducta? ¿Entre lo que les exijo a ellos y lo que hago?

No estoy abogando por volver a una educación autoritaria. Zigala lo hizo bien, le dió al hijo su posición bien fundada, él sabe de música, pero no le prohíbe escuchar la bazofia que le gusta. 

A veces las buenas influencias que ejercemos sobre los hijos, no tienen resultados inmediatos, al dar su opinión él sembró una semilla, con seguridad fructificará. Prohibirle el regetón habría sido totalmente contraproducente.

En el libro de mi autoría ¿Y QUÉ HAGO AHORA? ¡NADIE ME ENSEÑÓ A SER MAMÁ!, encontrarás 27 problemas frecuentes en los niños desde el nacimiento hasta los 12 años. En relación con este asunto de dirigir a los niños puedes revisar preferentemente Modelar conductas, pensamientos y sentimientos, aunque todos los temas tienen que ver con la necesaria dirección que has de ejercer sobre tus hijos.

También puedes consultar en este mismo Blog: Premiar a los niños, Castigar a los niños, Disciplinar con amor, Educar e ¿Influir en nuestros hijos?; así como visitar Facebook  Urquia Larralde psykia, Twitter @psykia20  e Instagram @psykia20

Agradezco las observaciones, preguntas, sugerencias o críticas que quieras hacerme a través de psykia20@gmail.com o por WhatsApp: +58 414 920 1676. Serán bienvenidas y con gusto las responderé.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Bandura Albert (1987): Pensamiento y Acción. Fundamentos Sociales, Edit. Martínez Roca, Barcelona, España.

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